Milan – Juve: è tante cose e non è niente.



Milan-Juventus, lo que se jugará el sábado es mucho y a la vez nada. Son tantos recuerdos: Ligas, Champions, Supercopas, duelos épicos peleados hasta la última gota de sudor. Hoy es otra cosa: nada de trofeos. Ninguno de los dos equipos puede obtener algo más de este campeonato que terminará, probablemente, en continuar lo que hace pocos años parecía imposible: la hegemonía del Inter. Nada de épico este sábado.

El Milan está listo a conceder la pasarela final a Nesta y Pato, los ausentes más pesantes en momentos claves de la temporada. La Juve está lista a mandar descontentos y reservas, con los azzurri en la banca. “Milan-Juve es siempre Milan-Juve” dicen los interesados. No hay duda, pero nunca había estado tan fácil distraer la atención del desafío de estos dos grandes.

Pudieran ser las últimas apariciones de Dida y Buffon, los dos porteros que hace tres años todo el mundo envidiaba; de Favalli, que vestirá por última vez los colores rojo y negro, y para cualquier otro todavía.

Pero, sobre todo, Milan-Juve será el último (doloroso) capítulo de la bellísima historia entre Leonardo y el Milan. Una historia de 13 años, de los cuales el último con el brasileño en el banquillo que no buscó nunca. Le ofrecieron una máquina híbrida, con pedazos viejos pero confiables, pocos recambios nuevos y algunos descartables pero no desechables. A la primera petición de ser el entrenador dijo sí, entrando de lleno para evitar desilusiones y fallos: y lo ha logrado. Guió hasta el final, sobre caminos tortuosos y no a la altura de su aventura, a un tercer puesto en el podio que pudo haber sido más. O mucho, mucho, menos. La cosa más bella es que lo hizo con un estilo nada común: sin alzar la voz nunca, sin lamentarse y sin caer en provocaciones y polémicas.

No hay descripción para un hombre como él, educado y sonriente, creador del espíritu antes que los pies, acostumbrado a trabajar mirando a los ojos. En el punto más bello de la temporada perdió sus dos mejores piezas, quién sabe cómo hubiera terminado al final.

Él, entrenador por casualidad, venció tantas dificultades, re-inyectó fé en un ambiente desmotivado y cabizbajo y logró el objetivo. Pero no ha bastado. Berlusconi lo etiquetó como “testarudo” y él responde “Quizás seamos incompatibles” y volvimos al punto de inicio, a un enfrentamiento absurdo, con un Milan que debe re-repartir y quitando el pedazo más sano: Una persona con excelente dotes humanos, capaz de entrenar a cualquier equipo y obtener mucho con poco.

Nada de trofeos, nada de épica: Milan-Juve será sólo otro paso atrás.

-Francesco Somma

Traducido por Federico Santelmo

quién irá al estadio 😀

via milannews.it

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Comments
One Response to “Milan – Juve: è tante cose e non è niente.”
  1. fjra dice:

    y que nos queda a los fanaticos de la juve!? despues de la peor temporada en años… dos grandes equipos que necesitan sangre nueva para tratar de volver a ser glorias del calcio!

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